jueves, 29 de enero de 2009

A vueltas con el tiempo

Yo trato de medir la distancia entre dos olas. ¿O será el tiempo lo que las separa? ¿No la distancia? Contestar esta pregunta resolvería mi propio misterio.


Es parte del comienzo de mi última lectura La voluntad y la fortuna de mi idolatrado Carlos Fuentes.


Yo siempre he tenido un conflicto con el tiempo y su medida. Un profesor del bachiller me dijo que quizá me agobiaba tanto que prefería negar la existencia de la dimensión temporal. Puede que sea cierto. El caso es que si tengo un amante en Sevilla y otro en Teruel ¿a cuál de los dos estoy más cercana? Fundamentalmente depederá del medio de transporte que utilicen, de las ganas que tengan del encuentro, de los hechos fortuitos que puedan ocurrir en el camino... La medida del tiempo no la puede marcar un simple reloj. En nuestra existencia colectiva detectamos fácilmente ciclos, por ejemplo, los económicos, en los que los procesos tienen estructuras "redondas". También hablamos de "espirales de violencia" (para ello recomiendo Before the rain sobre el eterno retorno de la guerra en los Balcanes). En mi desarrollo vital individual también he detectado ciertas tendencias a "retornos" que me hacen pensar en que mi vida no es una mera línea recta.


En fin, que sin llegar a ninguna conclusión (tampoco es mi objetivo) ahí queda, al menos, la recomendación lectora.


11 comentarios:

marisa bop dijo...

Discúlpenme las comeduras pero es que hay temitas que...

Jovekovic dijo...

Disculpadas quedas, editora mía. ¡ Qué gran libro y qué gran película! Besos*

Carlos Añejo dijo...

Ves, a esto me refiero yo cuando hablo de profundidad.

Por cierto, lo que separa dos olas no es ni el tiempo ni la distancia, es el vacío... o la inmensidad... o la inmensidad del vacío... no sé.

Besos.

Belén dijo...

Tal como están las carreteras, estás mas cerca de Sevilla, deja a los turolenses en paz :P

Besicos

marisa bop dijo...

Autorcito mío, me das tan poco trabajo que al final vas a ser tú tu propio editor.
El libro es muy reciente pero la película la ví hace mucho tiempo pero la tengo presente casi a diario.
Besos varios.

marisa bop dijo...

Naúfrago, no es profundidad, es el efecto del chute ;-)
Pero ¿a que si te pones a pensar sobre esto acabas inmensamente vacío?

marisa bop dijo...

Belen, mira que tengo ganas de conocer Teruel pero siempre me ha echado para atrás que no tiene tren directo desde aquí (aunque parezca mentira). Yo es que soy más de raíl que de carretera.
Besicos.

Estilografic.blog dijo...

Al final, en efecto, todo depende del tiempo. Del tiempo que haga, digo. Si hace biruji, tira pa Sevilla mejó; empero si aprieta la caló, ni se te ocurra, almadedios.

marisa bop dijo...

Estili, después del fin de semana pasado por aguanieve, me voy al desierto del Sahel. No soporto estos fríos.

mexileña dijo...

Jo, Marisa, tela marinera...vaya profundidades, y no hablo precisamente de distancias...
La cercanía puede ser un estado de ánimo, empatía...no sé. O como diría el zurdo. O no.
La peli, una pasada (jodida, pero contenta). Y el libro, por dios, Sr. Carlos Fuentes, haga usted libros para llevar en el metro, que no me cabe en el bolso. Pero caeré...
Besos guapa.

Mariano Zurdo dijo...

Y si tienes un amante en Madrid date por jodida (qué paradoja) porque como tengas que ir metro las distancias y el tiempo pueden llegar a entrar en un bucle infernal de mil pares de narices...
Besitos/azos.