lunes, 13 de octubre de 2008

El desfile


Los domingos suelen ser días tranquilos, casi mortecinos pero este domingo, 12 de octubre de 2008, teníamos plan. A las 17:30 horas César, un compañero del cole de mi hija, celebraba su cuarto cumpleaños. Yo no soy muy amiga de estas celebraciones y menos con desconocidos pero, como madre sacrificada que soy (pedazo de rol que me autoimpongo) como un clavo aparecí con mi niña el lugar citado. Ella entusiasmada desapareció en un mar de bolas de colores (lástima que no me dejasen entrar con ella) y yo me quedé con las doce aguerridas madres esperando su vuelta.

La tarde pintaba coñazo pero tengo que reconocer que me lo pasé en grande. Primero, los típicos comentarios: mi niño come bien, el mío duerme fatal, pues el mío se come las uñas de los pies (¡qué tendencia a pensar que nuestros hijos son especiales!). Como digo, todo era como yo imaginaba hasta que llegó ella. La conocía sólo de vista y de repente, se hizo grande y con lágrimas en los ojos nos dijo: "A mí, es que me emocionan los desfiles. Ya me ha dicho mi hijo que de mayor quiere ser militar para defender España".
Todavía le estoy dando vueltas. ¿Qué le habrá metido en la cabeza al niño para que con cuatro años quiera defender a España? ¿De qué? ¿Por qué?
¡Qué miedito! Entonces cada una empezó a dar su opinión sobre este tema y el turno se me acercaba. Prometo que yo no quería decirlo pero me salió, me salió poco a poco pero de manera incontrolable... el desfile es... el desfile es... Podría haber dicho miles de calificativos (fascista, absurdo, anacrónico, imperialista, feo, caca...) pero no. Lo único que salió de mi boca fue un "los desfiles son un coñazo". ¡Dios! Yo creo que pusieron algo en las cocacolas pues yo creo que fue el único comentario "crítico" con la mierda de evento. Yo, la Mari, citando a un Mariano que no es el Zurdo.

Cuando salió mi niña la besé, como siempre, y con mucho cuidado le pregunté: Rosa, cariño, ¿qué quieres ser de mayor? y me respondió como siempre "dentista, mamá". Respiré aliviada. No tengo ni idea de por qué quiere ser dentista pero me da igual. Ójala en su vida sólo tenga como enemigos a bacterias y caries que para fabricar trincheras ya ha nacido demasiada gente.

6 comentarios:

Jovekovic dijo...

Estamos rodeados, cada vez soy más consciente de ello.

marisa bop dijo...

Un placer recibirte tan temprano. Yo últimamente me siento más que rodeada, acorralada. Menos mal que tengo un hueco clandestino donde refugiarme. No obstante, me dan menos miedo personajes como éste (la señora patriótica del post) que los que se definen apolíticos o nunca reflexionan sobre lo que les rodea. Su pasividad permite que los acontecimientos tengan el beneplácito del silencio.

Belén dijo...

Coño... dentista???? eso damucho miedo también jjajajajjajajaj

No, en serio... lo del desfile no tengo palabras, y por una vez que rajoy dice algo en lo que estoy de acuerdo... di que en mi tierra hay otro desfile, muy anacrónico también... ais... este año huí...

Besicos

marisa bop dijo...

Belén:
Y supongo que con toda la aviación encima, ¿no? Lo digo por la base.
Yo trabajo al lado de la Castellana y me he pasado toda la semana oyendo los ensayos pero la naturaleza es sabia. El domingo cayó la suficiente agua como para suspenderlos. Lo agradecí hasta el infito pues vivo de camino entre la base y el desfile.
Un beso para esa pedazo de maña.

marisa bop dijo...

"infito" no, "infinito".
Es que se me va la tecla.

Mariano Zurdo dijo...

Por eso nunca abandono mis barricadas pacíficas, porque a la que nos despistemos unos cuantos iluminados sacan a pasear el espíritu nacional y la hemos cagado.
Como decía esta mañana una distribuidora, ha pasado muy poco tiempo como para empezar a olvidar...
Besitos/azos.